Sunday, October 24, 2010

Un show a la medida del público local

Green Day. El grupo estadounidense tocó tres horas y los fans deliraron.


Este de Buenos Aires es, probablemente, el mejor show de Green Day en veintidós años de carrera ”. Billie Joe Armstrong ya había mencionado en todas las canciones a Buenos Aires y a la Argentina. Había hecho subir al escenario a fans a cantar; los había mojado con una manguera; les había regalado remeras y a una afortunada, una guitarra; había comparado de forma favorable a nuestro país con Brasil diciendo que la gente acá es mejor que allá. Y, como frutilla para el postre, la declaración más altisonante.

La propuesta artística de Green Day (Armstrong en guitarra y voz, Mike Dirnt en bajo y Tre Cool en batería; más la guitarra de Jason White y el tecladista Jason Freese como músicos de apoyo en vivo) está más cercana al show rock de Kiss y al cine más pasatista de Hollywood que a los preceptos revolucionarios y anárquicos del punk marca 1977. Tres horas de un concierto en el que todo el tiempo se cuestiona la previsibilidad pero que, al mismo tiempo, al final deja a la audiencia satisfecha como después de comer una hamburguesa con papas fritas y una gaseosa. Pero en este caso, más allá de alguna explosión aislada y la lluvia de papel picado cuando terminó el concierto, no existe la parafernalia infernal de los enmascarados más famosos de la música: todo se apoya en el carisma incansable de Armstrong. Un hiperactivo adolescente de 38 años que se posiciona como un showman de la vieja escuela estadounidense, con un humor parecido a un conductor de talk show estilo David Letterman más que a la seriedad de esos rockeros que desean cambiar el mundo. Y que con su propuesta atraviesa dos generaciones: a aquellos que tenían quince años en 1993 cuando Dookie llegó a la cima del mundo de la mano de las irresistibles Basket Case , She, Longwiew y When I Come Around ; y a estos estudiantes de secundaria actuales que descargan gratis de Internet las óperas rock American Idiot (que se transformó en una exitosa comedia musical en Broadway) y 21st Century Breakdow y creen revelarse cantando contra la administración de George W. Bush: “No quiero ser un idiota americano” y cargando contra la religión. Y todos, uniformados como corresponde con las reglamentarias remeras del grupo.

Pasan los covers de Black Sabbath, Led Zeppelin, Guns N’ Roses, Ramones, Beatles, Rolling Stones. Armstrong se postula para presidente, se pone cuernitos de diablo, se baja los pantalones y muestra su trasero, pide palmas y grita “Argentina” y “Buenos Aires” por enésima vez. Agarra una máquina lanza papel higiénico y le arroja su contenido a la gente. Las 40 mil personas ya están metidas en su bolsillo y ninguna cuestiona la veracidad o la demagogia de sus dichos. “El mejor show de la historia de Green Day”, dice el cantante. No lo sabemos: sí se puede dar fe de que, para muchos, este recital es el más importante de sus vidas, uno de los que quedan tatuados en el alma. Y está bien que así sea.

Por Pablo Strozza
Especial Para Clarín



Fuente: Clarin.Com
Foto: Archivo

Wednesday, October 20, 2010

“La mirada invisible” participará del Festival de Cine en Huelva

La película argentina "La mirada invisible", de Diego Lerman, protagonizada por Julieta Zylberberg, participará en la Sección Oficial en Concurso de la 36a. edición del Festival Iberoamericano de Cine de Huelva.


Lo hará junto a la portuguesa "América", de João Nuno Pinto, la chilena "La vida de los peces", de Matías Bize, y la venezolana "Hermano", de Marcel Rasquin, que componen junto a la argentina el lote de los cuatro primeros seleccionados con vistas al Colón de Oro.

"La mirada invisible", coproducida con Francia y España y estrenada en su país con elogios de público y crítica, fue dirigida por Diego Lerman, ya premiado en la 28 edición del Iberoamericano con "Tan de repente" (2002), que obtuvo el Colón de Mejor Opera Prima y el Colón de Plata al Mejor Guión, entre otros galardones que ha recibido en Sundance y Locarno.

Lerman se sirve del drama para retratar la Buenos Aires de 1982, trasladando la represión de los últimos años de la dictadura militar argentina a las aulas del Colegio Nacional de Buenos Aires.

Allí trabaja como supervisora María Teresa (Zylberberg), una joven reprimida que guarda una fuerte pulsión erótica y es a su vez codiciada por un jefe de preceptores (Osmar Núñez, mejor actor en Biarritz por este trabajo), con todos los rasgos de un represor. La cinta es la adaptación de la novela "Ciencias morales", de Martín Kohan.

"América", protagonizada por la española María Barranco, es la opera prima de João Nuno Pinto, también guinista, que sitúa la acción en un barrio de viviendas precarias de Lisboa. Allí sucede la historia sobre un triángulo amoroso, contada de forma burlesca e irónica.

Chile concursará con "La vida de los peces", coproducida con Francia, del joven Matías Bize, que cuenta la historia de un joven que vive en Alemania desde hace 10 años pero que regresa a Chile para cerrar un capítulo de su vida antes de volver para instalarse definitivamente en Berlín.

Esta cinta chilena ha sido propuesta para representar a Chile en la carrera hacia el Goya a la Mejor Película Extranjera de Habla Hispana y el Óscar a la Mejor Película Extranjera.

Desde Venezuela llegará el primer largometraje de Marcel Rasquin, que bajo el título de "Hermano", se desarrolla en Caracas y presenta a dos hermanos que sueñan con convertirse en jugadores profesionales de fútbol cuando realizan pruebas en el Caracas Fútbol Club.

Miraá el trailer  de "La mirada invisible", de Diego Lerman


Fuente: Agencia de Noticia Télam.
Foto: Afiche Oficial
Video: YouTube.

Tuesday, October 19, 2010

Kanye West: censurado

El arte de tapa de su disco  My Beautiful Dark Twisted Fantasy  fue prohibido en los Estados Unidos; mirala y opiná.


Desde Electric Ladyland de Hendrix o Yesterday and Today de los Beatles hasta Whatever People Say I Am, Thats What Im Not de los Arctic Monkeys, pasando por Nevermind de Nirvana, por nombrar sólo algunas, existieron tapas de discos que generaron polémica y sonrojaron a los defensores del "bien" y la "moral".

Y he aquí los ejemplos claros de momentos en los que la humanidad parece retroceder considerablemente en cuanto a la tolerancia y la apertura mental ganadas a través de siglos y siglos de escándalos (la mayor parte de las veces) infundados.

Esta vez le tocó a Kanye West. Mediante su cuenta de Twitter, el rapero dio a conocer el arte de tapa de su próxima grabación, que recibirá el nombre de My Beautiful Dark Twisted Fantasy y, en seguida, expresó que había sido censurado en los Estados Unidos.

Según el propio West, el dibujo lo retrata a sí mismo "descansando en su sillón con su fénix" aunque después dijo que se trataba de un "monstruo sin brazos, una cola a lunares y alas"... Raro, sí.

Luego empezó la descarga a través del mismo medio: "En los 70 los álbumes mostraban desnudez total", "Realmente no quiero estar pensando en Wal Mart cuando hago mi música o mis portadas", "Quiero vender discos pero no a costas de mi creatividad", etc., etc.

Mirá la portada y opiná: ¿te parece que merece ser censurada? 

Escuchá "Take One For the Team", el último tema entregado por West: 



Fuente: Revista rolling Stone de Argentina.
Foto: Archivo.
Video: YouTube.