Sunday, December 19, 2010

María Lapiedra, la escritora porno

A los 26 años la actriz pornográfica y conductora televisiva, recibida en filología catalana con matrícula de honor, ha editado su primer libro: “Follar te vuelve loco”.


María Lapiedra ha presentado su nuevo libro, ‘Follar te vuelve loco’, dejando en claro que ella es "una chica normal a la que le encanta escribir y leer" y ha añadido que "María Lapiedra es un personaje que nada tiene que ver" con la verdadera María Pasqual, su verdadero nombre.

Dentro del libro la actriz cuenta sus mis primeras experiencias sexuales. “Estudiaba en un colegio de monjas en el que me decían que follar te volvía loco y que por eso sacaría malas notas. Entonces, cuando me enteré de que no era verdad empecé a follar a diestro y siniestro y al final me dí cuenta que en realidad te acaba volviendo loco. Las monjas tenían razón”, concluyó.

En las últimas semanas participó de la campaña de Solidaritat Catalana por la Independencia, el partido de Joan Laporta, el presidente del club Barcelona. ‘Me dio carta libre para la promoción y yo me ofrecí para presentar actos gratis porque me preocupa todo lo relativo a la lengua catalana, que desde Madrid quieren matar en beneficio del castellano’, explicó Lapiedra.

Por otra parte Lapiedra ha sido elegida para protagonizar el calendario 2011 que regala la revista Interviú a sus lectores. La joven catalana aparece como Dios la trajo al mundo a tamaño XXL en dos poses diferentes. Una para los meses de enero a junio y otra para el segundo semestre del próximo año.  

Fuente: ElArgentino.com
Foto: Archivo.

Saturday, December 18, 2010

Desempolvá el walkman: vuelve el casete

La vanguardia de la música mundial recupera el formato cinta y Beck lleva la bandera. ¿Mejor calidad de audio real o trofeo snob? Opiná.


 ¿Vuelve?

En el desván de los objetos preciados, los casetes todavía permanecen como esa memoria tangible de los dorados 80 y los primeros 90. Están perdidos en las habitaciones de la adolescencia, porque en los últimos quince años casi nunca sobrevivieron a las mudanzas y terminaron en la casita de los viejos junto a las chucherías que resisten el olvido definitivo. Tal vez por eso no sorprende la noticia susurrada que llega desde el norte, el anuncio de un regreso en plena bacanal de descargas gratuitas y vidas iPod: nuevas bandas influyentes como los Dirty Projectors y Deerhunter editaron sus últimos trabajos en casete, Beck planea lanzar ediciones seudo piratas con nuevo material en cinta magnética y Thurston Moore, de Sonic Youth, no se cansa de repetir que él sólo escucha música en ese formato, ya obsoleto. Ninguno de estos datos puede inclinar la balanza hacia una resurrección de las carcasas plásticas, pero todavía queda mercado para el casete y de a poco revela tantas razones de rescate como aspectos de índole afectiva, y hasta de amable esnobismo.

En escala mundial, el casete vivió su edad de oro en la década del 80. En 1985 alcanzó al vinilo en números de ventas y poco a poco fue perdiendo peso. Queda como hito el C86, un compilado de rock emergente británico con la curaduría del semanario New Musical Express y el sello independiente Rouge Trade, con nombres esenciales como Primal Scream, The Wedding Present, McCarthy y The Pasteles, entre otros. En 1992, la proliferación del CD eclipsó al casete y comenzó una lenta caída hasta llegar a 2003, cuando la mayoría de las discográficas multinacionales dejaron de fabricarlo. Sin embargo, siguió con vida dentro del mercado exiguo de la música experimental, el noise y el indie-rock más radicalizado. En esas coordenadas aparecen las señales de permanencia: bajos costos de producción y edición, diseño artesanal y algunas ventajas de sonido.

"Me interesa la idea de escuchar en una calidad de audio olvidada, ni mejor ni peor a mi entender, de hecho es impresionante detectar la ganancia que tiene un casete «bien grabado»", planta bandera el cantautor argentino Aldo Benítez, que acaba de montar el sello-boutique Spit On BPM, dedicado exclusivamente a editar en ese formato. Como productor, Benítez acaba de sacar el compilado Mujeres Planta Total: "Este casete une proyectos de improvisación [el dúo noisepop Rock Set, que compartía con Coiffeur] con proyectos de programación en laptop [Ismael Pinkler, Londres] como también temas de un solo instrumento [Robocopodenieve]".

Desde Morón y con un historial de proyectos inquietos que incluyen también a Dani Umpi y Marcelo Fabián, el chico que suele acompañarse con instrumentos de juguete trabaja desde su blog la idea de "escupir en el tiempo", del cineasta y escritor Andréi Tarkovsky. "La idea es escapar a la rigidez del metrónomo en la música, confiar más en las rejillas liberadas, en el pulso humano no tan mediatizado". De ahí a la edición de casetes hay un paso. "Entiendo que hay una forma más popular o dominante de apreciación de la música. Desde la llegada del iPod nunca tuve necesidad de entender la mía con respecto a eso. Y a pesar de que estoy seguro de que en algo me ha afectado -tengo iPod y descargo música-, creo que lo sigo combinando con las formas anteriores a ésta: compro cds, casetes, vinilos, grabo, cambio, pido prestado"., señala Matías. "Al final, lo que siempre siento es que todo se va sumando. Hoy es posible encontrar más ediciones que hace un tiempo, pero nunca se dejó de publicar en casetes. En Estados Unidos, Finlandia, Japón o Sudáfrica siguieron publicando en ese formato".

Entre los sellos caseteros se destacan Alku y Ozono Kids. La mayor ventaja sigue estando en los costos; fábricas en Alemania e Inglaterra ofrecen precios muy accesibles y diseños que mejoran en calidad e imaginación. Sin embargo el casete mantiene su condición desechable y esa anomalía lo vuelve cercano, único, intransferible. Un recurso posible: "Por su propia naturaleza, el casete plantea esa idea de pre-basura que me parece muy provocadora, y sobre todo muy estimulante en el contexto actual de la música", concluye Aldo Benítez. A desempolvar el minicomponente o el walkman, y a mirar cómo el soporte analógico gira lento por el visor de la cinta, como una rara invención capaz de frenar el tiempo.

Por Oscar Jalil

Fuente: Revista Rolling Stone de Argentina.
Foto: Archivo RS.

Falleció Captain Beefheart

La leyenda rockera tenía 69 años; murió en California por una complicación derivada de la esclerosis múltiple que padecía.


El rock llora su partida: a los 69 años Don Van Vliet, mejor conocido como Captain Beefheart, representante fundamental de la vanguardia musical que cerró la década del 60, murió debido a una complicación surgida como consecuencia de la esclerosis múltiple que padecía. 

La extravagancia de su capacidad compositiva, su innovación, su influencia en la obra de las generaciones posteriores, lo ubican en la historia de la música como uno de los artistas más originales de todos los tiempos. 

Su álbum Trout Mask Replica de 1969, producido por Frank Zappa bajo su sello Straight Records (una relación amistosa-competitiva los unía, recordemos que también Beefheart cantó para "Willie the Pimp" del disco Hot Rats del mítico bigotudo) fue considerado uno de los 500 mejores discos de todos los tiempos por Rolling Stone.

El incomparable Captain, junto con su Magic Band, se erigió con un estilo único mediante su rock experimental con reminiscencias bluseras. 

A pesar de su talento, después de dos décadas, se retiró de los escenarios para dedicarse a la pintura y el dibujo. Y su mirada particular, genialmente extraña, se tradujo en obras de arte. 

Un representante de la galería Michael Werner de Nueva York, cuna de sus trabajos como pintor, anunció la triste noticia dejando en claro que, también, "Don Van Vliet constituyó una figura compleja y con mucha influencia en las artes visuales".

Un genio indiscutible. Que en paz descanse.

¿Con qué tema lo recordarás? 

Fuente: Revista Rolling Stone de Argentina.
Foto: Corbis.
Video: YouTube/Canal de nembutal.